Cantabria es una de esas regiones que se descubren de verdad cuando te sales de la autopista.
La costa es espectacular — Santander, los Cabos, las playas del Sardinero — pero el interior es donde pasa lo mejor. Los valles Pasiegos, los Picos de Europa desde el sur, Liébana con su queso y su monasterio. Y en el medio, pueblos que parecen quietos desde hace siglos.
Por dónde empezar
🏙️
Santander
La capital tiene más vida de lo que parece. El Sardinero, el Palacio de la Magdalena, el mercado de La Esperanza.
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Santillana del Mar
Sí, todo el mundo va. Y con razón. Ve temprano por la mañana para evitar las hordas.
⛰️
Potes y Liébana
La puerta de los Picos desde Cantabria. Con queso, orujo y paisajes de película.
🦕
Costa de los Dinosaurios
El litoral oriental tiene playas increíbles y yacimientos de huellas de dinosaurio. En serio.