Asturias es el sitio al que la gente va una vez y del que no para de hablar el resto del año.
La sidra, la fabada, el cachopo. Las playas de Llanes. Los Picos desde el norte. Gijón con su vida de ciudad sin el agobio de las grandes capitales. Oviedo con sus iglesias prerrománicas y sus tapas de mercado. Y ese verde que parece imposible en España.
Lo primero que tienes que saber de Asturias
La sidra se escancia, no se sirve. El escanciado oxigena el líquido y cambia completamente el sabor. En cualquier sidrería te lo hacen ellos, pero si quieres intentarlo tú, el truco es mantener el porrón bien alto y el vaso bien abajo.
El cachopo no es un plato turístico. Bueno, ahora también, pero nació como comida de mineros. Un filete de ternera empanado relleno de jamón y queso. Los hay de todos los tamaños. El de Sidrería El Tartiere en Oviedo es de los mejores que hemos probado.
La costa oriental (Llanes, Ribadesella, Lastres) es más turística y espectacular. La occidental (Cudillero, Luarca, Tapia) es más tranquila y auténtica. Ambas valen la pena.



